domingo, 30 de mayo de 2010

Fuente de vida (y de muerte)

En muchos artículos, manuales y enciclopedias hemos leído cientos de veces la frase fuente de vida, como un lugar común, para referirse a las bondades del agua. ¿Pero qué tan cierto es aquella sentencia? En rigor, es tan cierta como relativa, pues todo aquél que padece la falta de acceso bien podría decir que el agua es fuente de muerte.
En este mundo en desarrollo en que vivimos, la mayoría de la población no tiene agua corriente. Son cerca de 2.500 millones de personas, en todo el mundo, las que no cuentan con un baño o una letrina.
Sin sanidad e higiene, las fuentes de agua pueden contaminarse. La gente, al beber, puede contraer enfermedades vinculadas con el agua, como por ejemplo el cólera. Las heces, sin demasiadas complicaciones, son capaces de llegar al agua potable. Una pieza de materia fecal contiene 1.000 millones de virus y 10.000 bacterias en su composición.
La diarrea mata a 4.100 niños por día; un 90% por debajo de los 5 años. Los niños que beben agua no potable, a menudo, llevan 1.000 gusanos con parásitos en sus cuerpos en un momento dado. Cada año, 443 millones de días escolares se pierden debido a la diarrea y las enfermedades relacionadas con el agua.
El siguiente video explica de modo muy gráfico cuán desprotegida se encuentra una gran proporción de los habitantes del planeta. O sea, hombres, mujeres y niños.



Mauro Maciel

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