jueves, 17 de junio de 2010

La importancia geopolítica del Acuífero Guaraní. Soberanía en peligro

Debajo del territorio de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay se encuentra el Acuífero Guaraní. Se trata de la tercera reserva mundial más grande de agua dulce, o sea, en condiciones de tomar. Mide aproximadamente 1,9 millones de kilómetros cuadrados y según el Instiuto Nacional del Agua (INA) podría suministrar el recurso a 6 mil millones de seres humanos durante 200 años a razón de un consumo diario de 100 litros per cápita.
Un informe de la ONU que dice que para 2025 las dos terceras partes de la población mundial se verán afectados por problemas vinculados al acceso de agua potable.
Desde la década del 90 existen documentos secretos del Pentágono que hablan de la necesidad de los Estados Unidos de apoderarse de las zonas con grandes reservas de agua dulce.
Luego de los atentados a las Torres Gemelas de 2001 los servicios secretos norteamericanos decían que en la Triple Frontera había numerosas células terroristas de Al Qaeda, casualmente en la región que se encuentra sobre el acuífero y en donde hay un fácil acceso a tres países al mismo tiempo (Paraguay, Argentina y Brasil).
El Cemida (Centro de Militares por la Democracia Argentina en 2003 publicó un informe en donde alertaban sobre la presencia militar norteamericana en la zona, que había permitido el gobierno paraguayo de entonces, y denunció publicamente al Banco Mundial en 2006 por querer financiar los estudios sobre el acuífero".
Se refiere al informe que el BM costeó por un monto de casi 27 millones de dólares y que se repartió entre los cuatro países y cuyo contrato contemplaba la devolución del dinero pagando la contraparte en especies, o sea, agua.
Lo más raro de todo era que las universidades nacionales pretendían ellos llevar adelante los estudios y exigían un presupuesto de tan sólo seis millones. Sin embargo, fueron rechazados.
En ese mismo año (2006) se hizo de público conocimiento la visita de la hija del entonces presidente norteamericano George Bush a Paraguay.
Allí se confirmó la sospecha que hace tiempo tenía la Fundación Servicio Paz y Justicia (Serpaj), creada por el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, de que el ahora ex presidente había adquirido 42.000 hectáreas en el departamento del Alto Paraguay, justamente una de las zonas más ricas, en el Chaco paraguayo.
Desde la fundación lo confirmaron: "Esa visita de Jenna Bush le puso el sello a todas nuestras sospechas, ahí ya no tuvimos má dudas. Hasta hablamos con el entonces gobernador del Alto Paraguay, Erasmo Rodríguez Acosta, y lo alertamos al respecto. Es más, él fue el que anunció los rumores de esa venta, pero llamativamente dos meses después de eso se desentendió totalmente del asunto, diciendo que él no tenía por qué saber quien adquiere tierras en su gobernación".
La legislación sobre el acuífero es contradictoria. Brasil, al notar la importancia de esta región, prohibió la entrega de tierra fronteriza a extranjeros, en Paraguay también esta vedada la venta a 50 kilómetros de la frontera y en Argentina lo era hasta la década del 90, pero durante el gobierno de Menem se derogaron estas leyes y hoy en día el 90 por ciento de las zonas limítrofes con recursos naturales están en manos de particulares y empresas argentinas.
Desde el INA advirtieron: "Es indispensable y urgente que los gobiernos de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil comiencen a trabajar conjuntamente sobre esta problemática antes de que sea demasiado tarde y ya no tengamos ningún poder en cuanto a soberanía. En Argentina, tenemos el caso del empresario y banquero norteamericano Douglas Tompkins que posee 230 mil hectáreas en los Esteros del Iberá y pretende que la región sea considerada zona de reserva mundial, con lo cual las tierras pierden toda soberanía nacional".

Federico Hanashiro



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